Anatomía y nihilismo. Un cuerpo sin mundo no es un cuerpo 2

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Fotografía de Raúl Bartolomé, Alma negra 00×00, Madrid 2018.

La anatomía tal como la conocemos es un conocimiento relativamente joven. Llevamos poco más de cinco siglos indagando en el interior del cuerpo humano. Los mismos siglos que llevamos circunvalando la tierra. Creo que estos dos acontecimientos – el otro lado de la piel y el otro lado del mundo – deben analizarse en paralelo. Ambos atraviesan un misterio y consiguen unir dos extremos.

1. El globo
En su libro En el mundo interior del capital, libro que es también el capítulo que cierra el tomo II de Esferas. Globlos, Peter Sloterdijk entiende que la anulación del espacio es la dinámica que fundamenta la última fase de la globalización. La división de Sloterdijk es interesante y poco común y creo que puede ser pertinente resumirla aquí. La primera fase de la globalización es la creación de un espacio que todo lo contiene, un cosmos universal, un útero global. En este sentido, la historia de la filosofía es la historia de la construcción del globo. La eclosión de la filosofía occidental en Grecia hace 2500 años coincide con el arranque de la globalización. La segunda fase va de Colón a mitad del siglo pasado y su hecho fundamental no es que la tierra gire alrededor del sol, sino que el dinero lo haga alrededor de la Tierra. La tercera fase de la globalización es nuestra época actual, lo que en los medios llamamos mundialización. El globo siendo esencial a la comprensión de la idea de envoltorio, Sloterdijk apuesta para la expresión anglosajona de globalización por encima de la mundialización latina.

En esta tercera fase de la globalización, todo tiende a anular la distancia. La palabra telecomunicación – central al mundo de hoy – no significa otra cosa que eso: anulación de distancia. Se quiere reducir la tierra a un punto, sin espacio, donde todos tienen acceso a todo en lo inmediato. Inmediatez: ausencia del medio, de mediación, de distancia, de tiempo. Y Sloterdijk suspira: el ser humano es el animal que tiene distancia. Quien quiere hacer sus prácticas en nihilismo aplicado encontrará un puesto en la ingente empresa de la negación de las distancias. Encontrará trabajo en el mundo de los datos. Los datos son el mundo sin exterior, sin otredad, sin relación con lo desconocido.

2. La sala perfecta
Imaginamos un cuerpo sin espacio. Queremos bailar y expresarnos sin relacionarnos con el mundo. Un buen suelo, aislamiento acústico y sistema de música, temperatura a 21,5 grados, extractor de aire. La sala perfecta para desarrollar la danza es la sala que desaparece. Para crear lo ideal es un espacio virtual. Así se puede crear una pieza que será igual en Bangladesh, un domingo por la mañana en la plaza, en verano en el teatro real de Kiev, un viernes noche en un sótano de Baltimore, de telonero de Abba o en una escuela infantil. La danza se perfecciona abstrayéndose del espacio. Esta danza nace muerta.

3. El cuerpo sin secreto
En la introducción a Esferas III. Espumas, Sloterdijk vuelve a rebajar el giro copernicano a categoría de segunda. Si en Globos dice que la revolución esencial de nuestra era no se da alrededor del sol sino alrededor del globo terráqueo, y es el dinero que realiza esta circunvalación iniciada por Magallanes, en Espumas supedita la importancia de Copernic a la de Vesalio: dibujar el interior del cuerpo humano abrió la puerta a la autointervención, la autoexplicitación y la objetivización totalitaria. Todo es cognoscible – el lema ilustrado se traduce por todo es explotable. En Vida secreta, Quignard vincula el alma al secreto. Quien no tiene secreto, escribe, no tiene alma. Y el alma de Quignard es un secretar, un nacer, un subconsciente. La anatomía iniciada por Vesalio postula a priori la imposibilidad del secreto. Fundamenta su conocimiento en seres mortales y su ciencia es en un principio una ciencia de cadáveres, cuerpos sin memorias, sin tensiones, sin relaciones complejas, sin subconsciente, sin trauma.

Cuidémonos de decir que la muerte esté enfrentada a la vida, escribió Nietzsche en la Gaya ciencia. El vivo es sólo una especie de muerto, y una especie muy rara. La anatomía reciente desarrollada en cuerpos vivos sigue pensando el cuerpo sin secreto, sin secretar. Sin embargo, ni vivo ni muerto, el cuerpo que danza es un nacimiento. Seres nacientes es lo único que podemos contraponer a la muerte, no como un dualismo enfrentado sino como categorías inconmensurables. El nacimiento es superior a la muerte. Vida y muerte componen dos caras de una misma moneda. Cuando lanzas esta moneda al aire, una ilusoria esfera en caída libre emerge – aparece el nacimiento. Nacer es el movimiento que da luz a vida y muerte. Nacer es surgir y caer, vivir y morir, en un mismo movimiento. ¿Quién lanza la moneda? Nosotros – anónimo, indomable, inexplotable, secreto, incomunicable.

4. El mundo sin abismo no es un mundo
La filosofía quiso envolver el nosotros en un cosmos universal que no es sino un intento de generar un envoltorio del cual no podemos caer. La paradoja del infinito alcance de este cosmos acabó generando su implosión. Nuestra época busca alojarnos en espumas, espacios interiores tangibles y a la vez apenas sustanciales. La desesperada carrera humana para encontrar un fundamento y frenar la caída trae consigo la consecuencia desoladora de inhibir el surgimiento. El espacio del cual no podemos caer es también el espacio del cual no podemos salir. Esta carrera para guardarnos de un espacio otro, de un espacio exterior a lo conocido, de la posibilidad de caer fuera, de morir, es a la vez una empresa en contra del nacer.

Así el progreso social radica en el miedo al nacimiento, del cual el miedo a morir es solo una consecuencia pálida. La globalización del capital – el movimiento del dinero y las mercancías alrededor de lo que se concibe como un globo – es el envoltorio último. Nada escapa a la traducción universal al lenguaje de los números. La anatomía y últimamente las neurociencias son fundamentalmente una persecución de los últimos recovecos de espacios desconocidos. Nada puede salir del espacio interior del capital. En el mundo feliz no sobreviven los secretos. En la consciencia realizada el nacimiento se marchita.

En una primera entrega argumenté que un cuerpo sin mundo no es un cuerpo. El cuerpo es en primer lugar una relación al mundo. Hay que huir del cuerpo humano representado en una página en blanco. Cabe añadir que un mundo sin abismo no es un mundo. Así, silogismos obligan, concluimos que un cuerpo sin abismo no es cuerpo. Tatsumi Hijikata nos invita a concebir el cuerpo danzante de la siguiente manera: una apertura abismal e inagotable. No sustancia, no objeto, no forma, no individuo. Cuerpo es el lugar donde el mundo se abisma en su otredad.

El secreto, el secretar, el nacer, el subconsciente, la continuación, el desbordamiento, la pérdida. Nacer necesita del abismo y viceversa, el abismo implica una fuerza que lo espacia. Esa fuerza somos nosotros, anónimos, incorpóreos, insustanciales, intraducibles, incomunicables, inconmensurables.

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3 respuestas a Anatomía y nihilismo. Un cuerpo sin mundo no es un cuerpo 2

  1. elcuerpoensumundo dijo:

    Buena tarde,
    Gracias hermano por estas reflexiones resonantes y que abren espaciando lo concebible en el arte de tejer despejando la.maya ilusoria de lo dado por sentado que constriñe la danza libre del nacimiento. Misteriosos seamos!

    Solo noté una falta ortográfica en el final del penúltimo párrafo:

    “Tatsumi Hijikata nos invita a concebir el cuerpo danzante de la siguiente manera: una apertura abismal y inagotable.”

    Debería ser “abismal e inagotable.”

    El resto bello y calando hondo en el abismo. Creo que nos viene bien para traer material reflexiva ahora que encaramos un taller en colaboración en el sur argentino junto a unos amigos sobre los ejes cuerpo, espacio, atención. Gracias por ello!

    Aún en Boipeba, playita olas sol sal mangos cocos un poco de dispersión tropical erupciónes cutáneas lluvia a lo india y prontos a regresar a la urbe horrorosa mañana con ganas de lo que se viene luego de un marzo flojillo en talleres.

    Va fotito. Va besito.

    Arigato!

    C.
    Y el Fer al lado.

    ______________________________
    http://www.ferychar.wix.com/site
    FB: espaciopropio.augenblick
    Flickr: Carlos Osatinsky

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  2. Luis J.M.G. dijo:

    Es una maravilla leer algo así. Gracias.

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  3. Pingback: Somos danza: Arte y poesía para una vida verdadera. Un cuerpo sin mundo no es un cuerpo 3 | BUTOSOFIA

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