Sobrevivir significa infravivir. El miedo reduce la afirmación de la vida a su expresión más pobre: supervivencia.
El superhéroe atraviesa la catástrofe la cabeza alta, como consciente de merecer un busto en el museo de los sujetos relevantes. La valentía es su bandera.
Este sobreesfuerzo subjetivo es el motor de la precipitación del tiempo en distopías mitad aterradoras mitad grotescas. Calentamos cabezas, calentamos motores…
No necesitamos nombres, ni bustos, ni fotos, ni héroes, ni sujetos, ni esfuerzos, ni banderas. Necesitamos el deseo de vivir, sus pies, sus ojos, su sensibilidad, su otra temporalidad. Necesitamos salir del tren de la aceleración. Especialmente porque avanzamos sin rumbo.
No un sujeto que se construye sino una vida que rebosa. No un personaje que aparece sino un paisaje que brota. No personas valientes sino cuerpos animados. No una decisión racional sino la entrega a la pasión sensible, lúdica y lúcida. Necesitamos reencantar el mundo, necesitamos soñar, intuir, derivar, desear. Reencantar el mundo comienza con amarlo, desear habitarlo. No podemos amar un mundo reducido a datos, pesos y medidas, un mundo encarcelado en la lógica del número, un mundo a la venta. El mundo que se puede poseer no se puede amar. Necesitamos un mundo al que entregarnos.
Perderle el miedo al mundo es en primer lugar perderle el miedo al cuerpo, a la vida del cuerpo. Abrazar la vida que nace, vida anterior a nosotros y que nos atraviesa con un alcance que no podemos ni concebir. Tomar apoyo en el subconsciente que surge para danzar con una fuerza anónima, inasible, inapropiable.
La butosofia nació para pensar la danza como un arte de nacer. Desde hace unos años, indagamos en la importancia de la noción de deseo para no reducir el cuerpo a su descripción científica. Muchas fichas están cayendo en su sitio y se está desvelando un continente de prácticas, caminos, pensamientos y promesas cuya existencia ni sospechaba.
El deseo no vence el miedo en un campo de batalla ni en un enfrentamiento viril. El deseo vence el miedo desbordándolo. El sujeto sobrevive cuidando sus bordes, sus fronteras, su realidad. El miedo pertenece a la lógica del sujeto, el deseo a la lógica de la vida. El deseo desrealiza la ficción, el movimiento triunfa de la parálisis, el sueño hace florecer la razón.
Este curso nos sumergimos a fondo en desear danzar.
A partir de septiembre, impartiré por segunda vez La Gestación II en torno a la er0tica de la danza. Sus temáticas se filtrarán en todos los espacios butosóficos. Adjunto el dossier para que podáis curiosear. Si alguien cree que debe estar ahí dentro, que me haga una señal y lo conversamos.
Clases regulares en Madrid a partir del 29 de septiembre.
https://butosofia.com/talleres/curso-anual/
Intensivos
Un Toque de locura · 14-16 de agosto · Madrid
https://butosofia.com/2019/04/27/un-toque-de-locura-butoh-para-el-contact-improvisacion/
Desear danzar · 26-30 de agosto · La Alpujarra (formato residencial, dos últimas plazas)
https://butosofia.com/talleres/talleres/desear-danzar/
El Arte de nacer · 14-17 de septiembre · Madrid
https://butosofia.com/talleres/talleres/
Formación
La Gestación · Ciclo formativo en el Arte de nacer · de septiembre a junio · Madrid
https://butosofia.com/talleres/la-gestacion/
La Gestación II · La Er0tica de la danza · de septiembre a junio · Cañicosa
La Gestación II – dossier introducción curso 2026-27-interactive




