¡Gracias, cuerpos imperfectos!

Comparto con un toque de orgullo esta imagen que me proporciona WordPress acerca de las visitas y vistas de este blog. Será poco comparado con incontables webs pero es mucho más que hubiese podido imaginar.

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Os agradezco mucho el creciente interés en esta pesquisa de un pensamiento naciente y experimentable. Gracias por leer y por escuchar el eco mientras paséis en calles tranquilas, gracias a todas las personas que se acercan a los talleres, a las que los disfrutan, a las que se extrañan, a las que se rebelan. Gracias a todas las personas que preguntan, que objetan, que conversan conmigo y que ayudan a que la filosofía natalicia se haga fuerte sin dejar de ser tierna. Gracias a todas las personas, conocidas y desconocidas, que platican alrededor de la posibilidad de nacer toda la vida, dejando correr la voz, contagiando el virus del ars nascendi.
Esta propuesta butosófica es muy joven pero ya disfruta de pulmones maduros.

Cuando hace poco menos de dos siglos la exigencia de pensar desde el cuerpo estalló en el cielo metafísico, su propósito fundamental era acabar con la dominación de lo ideal sobre las vidas concretas. Lo ideal es perfecto, la vida concreta imperfecta: ponerlos en relación nos asegura la miseria existencial. Se quería arrancar el fundamento al cielo abstracto para buscar la realidad última en el suelo de la experiencia. Nietzsche desenmascaró con un talento inigualado la función esencial del más allá: fomentar el desprecio hacia el más acá. Las mitologías de amor, armonía, perfección y paz atizan valores diametralmente opuestas a lo que anuncian. Nacen del resentimiento contra el mundo compartido. En la sombra del amor infinito este mundo será siempre un fracaso, desde el prisma de la armonía perfecta la vida cotidiana es una constante frustración, frente a las fábulas de paz eterna nuestra existencia es un chasco. Lo ideal es siempre una variación del desprecio a la vida. Pensar desde el cuerpo fue y es una invitación a pensar desde la imperfección, desde el conflicto, desde la asimetría y la incongruencia, desde la enfermedad, la vejez, el deseo, la confusión, la pérdida, sin proyectar ningún sentido ni justificación en el trasfondo del movimiento. Pensar desde el cuerpo es tomar como fundamento una superabundancia efusiva que nada contiene ni ningún ideal orienta. Aquí, pensar es crear.

Hoy, para permanecer fiel a este impulso filosófico originario, hay que precisar: pensar desde un cuerpo naciente. Pues el demonio de lo ideal se ha apoderado del concepto del cuerpo. Desde la institución de la Salud hasta los deportes, de la moda hasta el lecho de los amantes, pasando por los laboratorios farmacéuticos y las medicinas alternativas y sin olvidar la danza en su cuasi totalidad, el cuerpo ideal da la medida a todas nuestras vivencias. El doctor que ni te mira a la cara reporta todo lo que le cuentas a sus cuadros estadísticos y al cuerpo normal. Si no consigue servirte un nombre latín y una pastilla, es decir si no consigue un diagnóstico, vas corriendo a ver a un terapeuta alternativo que te asegurará, en una jerga u otra, que toda enfermedad es el fruto de un desequilibrio y que tras tu sufrimiento vive latente una versión idealizada de ti mismo. Cuando en realidad progresar en el origen de tu nacimiento puede liberar tal o cual desdicha que se esfumará en tu danza. Cuanto más profundo te aventuras en el subsuelo del mundo convencional de las personas, más delirante será la información que liberarás, codificada en maneras ajenas a toda racionalidad, en el lenguaje de los sueños y las pesadillas. Hay desdichas que pueden permanecer dormidas durante toda una vida acomodada y que pasará a tus hijos, a tus amantes o a tu vecino de arriba. Vivir asustado de sí mismo es una triste solución de muy corto alcance. Lo que escondemos y lo que se esconde de nosotros no desaparece por sí solo. Solo las danzas mueren. Solo en la danza se muere completamente. Solo ahí se está plenamente vivo.

El psicólogo Arnold Mindell cuenta casos de personas con cáncer que, tras fracasar con la meditación lumínica donde el enfermo lleno de luz blanca ataca la masa cancerígena negra, sienten la necesidad de identificarse con el cáncer para comprender que el enemigo no es la enfermedad sino el yo (este personaje adicto a todos los cuentos donde el bien se afronta al mal y donde él es un Elegido, alguien especial). Puedes ser luz blanca, puedes ser cáncer, puedes no caer enfermo nunca y ser un auténtico imbécil, puedes encadenar enfermedad tras enfermedad mientras progresas a pasos de gigantes en el camino de las raíces de tu nacimiento, puedes ser gordo, flaco, bello, te puedes enamorar de una vieja, de un niño, de un árbol. Hay que abandonar todo tipo de ideas acerca de cómo deberíamos ser y pensar, y luchar con dientes y uñas contra toda idealización del cuerpo que descolora nuestra vida.

Pensar desde el cuerpo es pensar en situación, desde el infinito que hay, desde el misterio, el abismo, el no saber. Quien elige la libertad como amante avanza en caminos donde no caben las promesas.

Gracias por colaborar en esta investigación del cuerpo naciente,
Gracias por vuestra sed de libertad,
¡Y feliz año nuevo!

Jonathan

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2 respuestas a ¡Gracias, cuerpos imperfectos!

  1. blancadakini dijo:

    “…Otra de las causas de esta especie de apología del infantilismo es que no nos interesa la verdad. Preferimos huir del dolor ajenos al hecho de que es el sufrimiento vivido conscientemente uno de los motores fundamentales del aprendizaje y del crecimiento. Conectar con nuestro interior a menudo duele y sumergirnos en esta tristeza, desolación, desierto, nadeidad, …, nos da tanto miedo que se nos hace insoportable. Negamos estos lugares, los rechazamos individual y colectivamente y los clasificamos como indeseables.

    La profundidad quiere sanar pero la superficie no quiere sufrir. El precio de madurar conlleva caminar hasta el centro de la herida, ubicarnos allí, acompañando, sin expectativas, conectadas con nuestro verdadero sufrimiento; sin Dios, sólo con el dolor, grande, cósmico, humano, compartido, enterrado y repudiado durante tanto tiempo”.

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  2. muchas gracias también por ser parte del camino de nutrición de espaciopropio.augenblick

    felices continuamos..abrazos querido.

    website: http://www.ferychar.wix.com/site facebook: Fernando Nicolás Pelliccioli

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