Nidos (semana 2 de enero)

1. Caídas

 

Disculpen la tardanza… la tesis estaba al caer y no hice otra cosa últimamente. Ya pasó. Cuando tardo en colgar la info y tenéis mono de leer algo, colgué la tesis y un artículo en Escritos para que podáis saciaros…

 Nacer es caer y surgir de un solo movimiento, escribe Pascal Quignard en El origen de la danza. Hemos investigado mucho lo que surge. Tocaba dejarnos caer un poco…

Empezamos investigando las piernas, la conectividad entre rodilla y pelvis, y arco lumbar, y respiración, y la otra pierna y finalmente el suelo. Haciendo una cosa y su contrario para elegir lo más eficaz, sencillo, fácil y fluido para nuestro cuerpo del momento. Investigando hemos ido construyendo conexiones desde la planta del pie hasta los dedos de la manos pero principalmente desde la profundidad del suelo (la gravedad) hasta la pelvis.

 

Hemos revisitado algunos ejercicios para percibir con más claridad la flotación de los huesos, el peso de las carnes, etc. Repetir un ejercicio después de meses es una buena ocasión para profundizar, comprobar los cambios en la precisión de nuestra percepción y en la organización de nuestros huesos y músculos. Este mes hemos revisitado unos cuantos lugares para tener experiencias en común con los nuevos integrantes del 2014.

Con flotación y raíces en el suelo, con los huesos bien vivos, hemos improvisado haciendo hincapié en las caídas, las entradas al suelo, y en los choques entre cuerpos.

Nancy Stark Smith, eminencia del contact-impro: “Extiéndete, la tierra es más grande que tú.” Hemos practicado caer al suelo sin despegar los pies. Caer y extenderse en lugar de recoger y acortar.

 

2. Nidos

 

Rhizome Lee lo llama cobody, algunos rizomas, otros floacking (manadas). Hemos estudiado la entrega al grupo caminando como un organismo.

En subbody butoh nunca somos nosotros mismos. O bien me hundo en la oscuridad, en lo que en mí me excede o bien me disuelvo en el grupo. Existen lugares donde lo más exterior se funde con lo más íntimo. Entrenarnos a seguir el grupo nos ayuda para luego profundizar en nosotros y bailar con lo que se presenta más allá de nuestras apetencias. Y a la inversa, cuanto más libre me relaciono conmigo mismo más fácil me resulta enriquecer el grupo y seguir su propia necesidad.

Hemos descubierto algunas posibilidades: caminar juntos en la misma dirección en el mismo sentido, o en sentidos diferentes, caminar juntos modificando la disposición interna del grupo, cambiar de dirección, de nivel, de velocidades, de distancia entre cada cuerpo, introducir cualidades o criaturas, criaturas gemelas o diferentes pero de la misma especie. Etc.

Practicamos dinámicas plurales porque el grupo permite profundizar en el subconsciente. El grupo es un lugar donde nacer. Nacer es un proceso solitario que nunca se hace a solas. Siempre nacemos dentro de un lugar de carne y hueso. Nosotros es, para nosotros, un nido.

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